Eneagrama

  La Tipología del Eneagrama

Se describen nueve tipos humanos básicos, que a su vez se combinan entre sí dando por resultante subtipos más específicos, nítidamente reconocibles. El diagrama permite ubicar cada eneatipo en un punto determinado del gráfico. Esa ubicación posibilitará luego comprender las combinaciones de ese eneatipo con los demás. (Ésta es una idea más compleja, pero al menos enunciemos esa noción.)

 Cada eneatipo podría definirse  como una matriz innata en base a la cual desarrollaremos nuestro modo de ser. Durante toda la vida “fun-cionaremos” en base al mismo eneatipo. Lo que variará es el nivel de conciencia que podamos desarrollar, ya sea trabajando sobre nosotros mismos para desplegar los aspectos más sanos de esa matriz originaria, o bien sucumbiendo a los aspectos menos sanos.

El eneatipo determinará aspectos bien específicos de la indivi-dualidad, tales como:

 * la manera de experimentar y administrar las emociones;

* los modelos mentales en base a los cuales la persona estructurará su pensamiento y su mirada de la realidad;

* patrones de comportamiento típicos en cada área de la vida (la pro-fesión, la relación con el propio cuerpo, las responsabilidades, la sexua-lidad, la resolución de conflictos…);

* una presencia general, propia de cada ene-atipo: un modo de presentarse ante el mundo, de hablar, de vestirse, de desplegar la propia personalidad…;

* el estilo vincular por el cual el individuo es-tablece y sostiene sus relaciones afectivas e in-terpersonales en general;

* habilidades innatas que le permitirán en-contrar actividades vocacionalmente apropiadas;

* tendencias psicológicas que, de no ser aten-didas, atentarán contra una vida armónica (ras-gos negativos, trampas internas, creencias limitantes, desvíos personales, eventuales psicopatologías…);

* recursos internos que están disponibles en cada individuo para pro-pulsar su evolución y, particularmente, para enfrentar las situaciones de crisis;

En líneas generales, éstas son las principales claves que pueden ser delineadas a partir del conocimiento del eneatipo de una persona.

Eneatipo Uno – “El Perfeccionista”: Criterio según “lo correcto” (rectitud, honestidad, verdad, justicia…).  Absolutismo.  Actitud condenatoria. Búsqueda de objetividad y de equidad (ser imparcial, no in-fluenciado por sus emociones). Disciplina. Sacrificio. Perseverancia. Aci-catear a los otros para que logren excelencia. Crítica para “mejorar” a los demás y al mundo (señalamiento de errores y de un modo “mejor” en que podrían haber sido hechas las cosas). Postergar el placer. Repre-sión=falta de espontaneidad. “Tener razón.” Dogmatismo. Severidad. So-lemnidad. Dificultad para expresar la ternura y la calidez. Formalidad. Mo-ralizante. Cumplidor de su palabra. Sentencioso. Dificultad para ubicarse en la óptica del otro (criterios fijos). Control del detalle. Conservadurismo.

Eneatipo Dos – “El Ayudador”: Permanente actitud de servicio. Necesidad de agradar y ser aprobado=complacer. Efusividad. Gusto por participar en la vida de las personas. Simpatía. Fácil intimidad (recibir confidencias), pero con frecuencia falta de intimidad real. Invasividad no consciente “por tu bien”. Hace por ti lo que nunca pediste y se ofende de que no lo valores. Sobreadaptación=automodificación. Esconder lo “ina-ceptable” para no ser rechazado. Ser necesitado=ser amado. Sacrifi-cio=mártir. Autoinmolación. Susceptibilidad=toma todo como algo per-sonal, sintiéndose fácilmente herido u ofendido. Dificultad para reconocer y expresar sus propia necesidades. Ayuda=control solapado del otro bajo una actitud diligente. Actitud culpógena. Afectuosidad…

  Eneatipo Tres – “El Ganador”: Orientado hacia el éxito. Ambi-cioso. Sobresaliente. Atractivo físicamente. Inteligencia. Distinción natu-ral. Sensación de que “nació para ganar”. Asertivo. Excelencia. Focalizado en sus objetivos. Cuidado de la imagen. Tiempo destinado a “producirse”. Nece-sidad de ser admirado, de atraer, en-candilar. Deseo de ser deseado. Terror al fracaso. Dificultad para la intimidad. Confusión de su autoimagen con su identidad real. Autopromoción de sus dotes. Eclipsamiento del otro. Senti-mientos de superioridad/inferioridad= sobrecompensación. Imagen de víncu-los “perfectos”  (pareja, familia, amis-tad…). Necesidad de logros YA. Confunsión: “ser admirado” con “ser a-mado”…

Eneatipo Cuatro – “El Sensitivo”: Hipersensible. Estético. Suscepti-ble a las pérdidas afectivas y al abandono. Dramático. Sentido trágico de la vida. Focalización en el tema del Amor, las crisis y la muerte. Melan-colía. Añoranza del pasado y de lo que aún no llega. Sensación de ina-decuación, de “ser especial”, distinto de los otros seres humanos. Ima-ginativo. Evitación del mundo. Hiperactivo a partir de la creatividad. Atracción por lo distante=adicción al anhelo. Elitista=huida de lo “masi-vo”. Búsqueda de significado. Introversión. Detallismo estético=deseo de estar rodeado de objetos bellos. Impresionabilidad. Confusión intui-ción/imaginación. Exageración emocional. Aferramiento al dolor. Rumia mental. Identidad apoyada en sus estados de ánimo que, como varían siempre, hacen variar el sentido de identidad. Intensifica con su imagina-ción los sentimientos…

Eneatipo Cinco – “El Pensador”: Agudo observador, curioso. Enfras-cado en el mundo de las ideas. Cerebral. Aislado. Introvertido. Analítico. Especulación racional. Tiende a reemplazar la realidad por sus conclu-siones sobre ella=distorsión. Habilidad para abarcar varios puntos de vis-ta, las partes y el todo. Autoestima fundamentada en el saber. Necesidad de “entender” para poder sentirse seguro=postergación de la acción. Hu-mor cáustico.  Juegos de palabras y de ingenio. Crítica burlona. Desco-nexión de sus necesidades=evitación de lo que más desea. Miedo a sen-tir=parapeto intelectual. Racionalización para defenderse de las emo-ciones intensas. Rol de sabio conocedor=placer en que los demás solici-ten sus conocimientos. Dificultad para participar desde otros roles. No ne-cesitar=austeridad=dificultad para dar y darse, abrirse, entregarse…

Eneatipo Seis – “El Cooperativista”: Necesidad de pertenecer (club, sindicato, partido político, empresa, familia, religión, asociaciones, etc.). Gregario=mayor seguridad en el “nosotros” que en el “yo”. Com-prometido. Leal. Confiable y desconfiado. Fervoroso (a veces hasta el fa-natismo). Nervioso por ansiedad e incertidumbre. Desasosiego ante las muchas opciones=dificultad para decidir. Necesidad de seguir el mandato de una autoridad, aunque también de desafiarla. Contribuye a crear y mantener estructuras de filiación. Miedo a que se enojen con él=dejar contentos a todos. Las normas proporcionan seguridad=disciplina para seguirlas. Delegación del propio poder en la figura de autoridad. Actitudes fóbicas y contr-fóbicas=desafiarse huyendo hacia lo que le atemoriza. Pesimista: “Si preveo lo malo no me tomará desprevenido”.

Eneatipo Siete – “El Entusiasta”: Capacidad para disfrutar. Alegre, jueguetón. Optimista. Asombrado. Impaciente. Multitalentoso. Distintos tipos de amigos para sus diferentes facetas internas. Encantador. Eufórico. Impulsivo. Períodos de descontrol. Espontáneo. Hedonista. En-tusiasmado x ideas nuevas=prefiere la excitación de los inicios que el pro-fundi-zar. Inconstante. Espíritu de aventura. Desasosegado. Dificultad para hacer con-tacto con el dolor=negación y escape maníaco. Extravertido. Necesidad de “producir un efecto en su público”. Des-preocupado. Huida del aburrimiento y de las rutinas. Dificultad para asumir com-promisos: y para sostener la intimidad. Compulsivo: no puede postergar su de-seo. Angustia encubierta. Mente ocupada permanentemente con pro-yectos=gozo anticipado del futuro=tendencia a evadirse del presen-te=disperso. Cuando obtiene lo que quiere se aburre y desea “lo nue-vo”… hasta que lo obtiene!…

Eneatipo Ocho – “El líder”: Muy seguro de sí mismo. Justiciero. Necesidad de controlarlo todo. Autónomo. Industrioso. Autosuficiente. Desafiante. Necesidad de aumentar y conservar su poder. Temor a ser so-metido. Tendencia a ser dominante. Intimidante. Excesos por búsqueda de intensidad. Agresividad. Individualista “duro”. Férrea determinación. Presiona al otro para saber qué le pasa=desenmascarar. Fortaleza, y or-gullo de su fortaleza. Carisma. Rebelde, cuestionador, opuesto al sistema. Presencia sólida, imponente. Protector de sus seres queridos. Solitario. Provocativo. Oculta sus “debilidades”=corazas emocionales. Caritativo. Expansivo, orgulloso, valiente. Sentido de Dignidad. Rudeza para “endu-recer” a los demás. Exceso de energía y falta de medida para su expre-sión en cada acto…

Eneatipo Nueve – “El Pacificador”: Necesidad de tener paz y de preservarla. Simpático. Satisfecho. Paciente (frecuentemente en exce-so!). Dócil. Lento. Mediador. Estable. Amable. Dificultad para autosos-tenerse. Muy adaptable. Disociación de lo traumático=insensibilización =elevado umbral de perturbación. Soñador utópico= ”retiro a la fanta-sía”. Indolente. Resignación=se conforma con lo que la vida trae. Re-nuncia a lo que prefiere, para que no haya fricción interpersonal. No tener problemas. No tener necesidades. Mantenerse en segundo plano. Reduc-ción de la capacidad de contactar in-tensamente con la realidad. Falta de ambición=”perfil bajo”. No se deja de-primir x lo que acontece. Pereza psi-cológica. Inercia: le cuesta tener ini-ciativa. Represión del propio poder…

Casos Prácticos

Podría haber escrito un Uno:“Hoy he vis-to claramente mi ‘Perfeccionista’ en acción: me cuesta horrores delegar. Me decidí a hacerlo al menos esta vez, para no quedar atrapado en el me-canismo; pero aún delegando me encontré previén-dolo todo: dando mil indicaciones, abrumando al otro con detalles… y hasta dándole a entender que si finalmente lo hacía mal no se preocupara, que yo lo corregiría! Necesito hacer esta gimnasia in-terna para trabajar mi resistencia a soltar res-ponsabilidades innecesarias.”

 

Podría haber escrito un Dos: “Hoy me observé interactuando con una compañera nueva de Yoga, y reconocí de qué manera me pre-sento habitualmente anteun desconocido: procuré hacerle ver que soy una persona confiable, amorosa. Enseguida le llamé por su nombre (es más: lo usé en diminutivo!) y le hice algunas preguntas como para ge-nerar cierta intimidad (me contó que acaba de separarse). Sé cómo llevar la conversación como para que el otro me cuente cosas personales. Al poquito tiempo estábamos como viejas conocidas, y me vi haciendo lo de siempre: dándole mi teléfono para que me llamara si se sentía sola o necesitaba algo,  y el del pediatra de mi hijo por un problema que tiene el suyo. Si sigo así, sé que pronto será otra de mis ‘desvalidos adoptados’ con quienes cargo mi vida…”

 

Podría haber escrito un Tres: “Tengo una nueva alumna de la Universidad. Se acercó a preguntarme algo de la clase e inmediatamente adopté una postura de seducción. Vi, como nunca, de qué manera im-posto la voz, modifico la postura de mi cuerpo y elijo aquellas palabras que produzcan el impacto justo: ser visto como ‘brillante’. El otro desa-parece, y sólo existo YO. Necesito que el otro quede cautivado conmigo… aunque la persona no me importe demasiado! Cuando advertí esto, pude relajarme y prestarle atención a ella más que a mí mismo: y ella estaba en verdaderos problemas, pues acababa de perder a su padre en un accidente, y en verdad quería comunicarme su dificultad para que la considere en un examen… Me sentí inadecuado, desubicado con mi ante-rior actitud, pero luego pude reacomodarme de mejor manera…”

 

Podría haber escrito un Cuatro: “Acabo de advertir que hay momentos en que vivo algo bueno, algo bello, pero, mientras lo estoy viviendo, con otra parte de mí le quito brillo a la posibilidad de alegría, anticipán-dome a la posibilidad de perder eso que vivo: cuánto voy a extrañar ese momento, qué efímera es la felicidad, qué poco dura lo bueno… Creo que estoy más familiarizada con la melancolía y el dolor que con el contento. Y que necesito entrenarme en practicar el contento: aprender a, simplemente, apropiarme de la alegría, del disfrute, del bienes-tar… como siento que pueden hacerlo los demás.”

 

Podría haber escrito un Cinco: “Hace ya tiempo que quisiera expresarle a Ester lo que siento por ella. Tiempo? Más de tres años! Me veo ensayando en mis pensamientos cómo se lo diré, cómo reaccionaría, qué haría yo ante cada tipo de reacción. No es que no haya pensado en decírselo, pero nunca encuentro el momento: clasifico las posibilidades, contemplo cada variable para hallar el momento justo, … Y hoy me di cuenta de lo obvio: me muevo con libertad en el mundo de mis ideas, pero me da terror dar el paso hacia la acción, porque allí entra aquello que ya no está bajo mi control: la conducta del otro. Por eso creo que me resulta mucho más fácil estar solo que interactuar con gente… Las emociones son demasiado complicadas para mí!”

 

Podría haber escrito un Seis: “En estos días me he dado cuenta de cuánta energía dispenso en conservar la unión en nuestro grupo: estoy todo el tiempo creando alternativas para que haya buena comunicación y unión (envío mails, fotocopio textos para todos, doy aviso a todos cuando sé que alguno está mal para que le den apoyo…). Tengo la impresión de que si yo no hiciera ese trabajo el grupo se disgregaría, o todos se vol-verían contra todos. Siempre me sentí indispensable para que el grupo funcione. Pero hoy me acabo de plantear si no será que el grupo me es indispensable a mí… para que YO funcione y mi vida tenga sentido!”

 

Podría haber escrito un Siete: “Ahora me doy cuenta de dónde nace buena parte de mis problemas: veo que la mayoría de las personas cuando desean algo pueden hacer algo muy simple: esperar. Esto es: buscar el momento oportuno, hacer sacrificios para conseguirlo, o sim-plemente decirse a sí mismo ‘NO’ (porque no es bueno para mí, porque me hace mal, porque no me corresponde, porque le haré mal a otros…). En cambio yo, cuando quiero algo soy como una criatura: LO QUIERO YA! Y esto puede valer tanto para comprarme una golosina, como para tomar otra cerveza, o viajar a Tahilandia. Se me ocurrió, y lo quiero. El tiempo adulto que va entre el deseo y su concreción me resulta… in-so-por-ta-ble! Y no tolero la frustración: no acepto un ‘NO’ ni un ‘después’. Sí: esto me trae muchos problemas!”

 

Podría haber escrito un Ocho:   “Hoy me vi repitiendo el mismo patrón emocional desde el cual se movía mi padre: mi hijo se acercó para abrazarme en un momento en que yo estaba muy atareado, con una importante llamada telefónica de mi empresa… y se disparó en mí una desproporcionada reacción de intolerancia: me puse rígido, y lo reprendí por ser ‘inoportuno’. ‘¡¿¿No ves que estoy ocupado??!’, le dije rudamente. Pero enseguida me di cuenta de mi dureza, y, sí: le pedí disculpas (no-bleza obliga!). Lo miré a los ojos, lo abracé, recibí su afecto y le dije cuánto lo amaba. Me estoy entrenando en expresar la ternura. Qué pena que mi padre no haya hecho lo mismo!…”

 

Podría haber escrito un Nueve: Todos saben que yo nunca digo que no: si el otro quiere algo, no tengo problema en ceder mi pre-ferencia, pues me da igual una cosa que otra. Sin embargo, vi un ‘mecanismo Nueve’ bien claro: con frecuencia cuando en realidad no quiero hacer determinada cosa, en vez de decirlo con claridad, como quiero evitar el conflicto, digo que sí… pero después me olvido de ir, o bien llego tarde, o me produzco un pequeño accidente que complica todo… Mi terapeuta siempre me dijo que yo en vez de decir que no, saboteo lo que no quiero hacer, y que eso es un modo indirecto de expresar enojo o contrariedad … Y esto me trae problemas, pues, claro, irrita a cualquiera! Pero entonces el que expresa el enojo es el otro, en vez de hacerlo yo!! Creo que tengo que aprender a tener más claridad respecto de lo que quiero y lo que no, independientemente de lo que el otro quiera...”

 

One response to “Eneagrama

  1. Pingback: Free Piano

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s