Danzando mirada. El mito de la creación.

Del conocimiento del movimiento.

Desde el principio de los tiempos el ser humano ha gustado de contarse relatos buscando el significado  de su vida y de su muerte, en forma de mitos, leyendas, danzas y rituales

Comenzamos la danza evolutiva del mes de febrero, en un trabajo que revisa tu movimiento vital descifrando la percepción del Pecado Original, uno de los mitos que más veces nos hemos contado; la historia de Adán y Eva, desde la que se ha intentado explicar múltiples aspectos de la vida: la supuesta maldad femenina, la naturaleza del trabajo y del sufrimiento, la soberbia y las tentaciones del saber.

La historia es conocida: Dios le dice a Adán, el primer humano de la creación, que puede comer los frutos de todos los árboles del paraíso, excepto los del “árbol de la ciencia del bien y del mal” o “árbol del conocimiento”. Si come de él, le dice, “ciertamente morirás”. Pero una serpiente convence a Eva, la mujer que Dios ha creado a partir de una costilla de Adán para que éste tenga compañía y descendencia, de que coma el fruto de ese árbol, y ésta a su vez persuade a Adán, que también lo hace. Dios, extrañamente, incumple su promesa, pero en lugar de la muerte a la pareja le espera un castigo casi peor: la vida tal como la conocemos. fuente de referencia: link

Revisando tu “conocimiento” del movimiento de tu vida.

Vamos a mover, en el cuerpo, lo que está oculto en las creencias y que distorsiona la mirada del mundo, de tu vida.

Tú siempre has sabido que todo se mueve, curiosidad y creatividad, son elementos evolutivos del ser humano. Tomamos el pecado original como el inicio de lo que condicionó tu mirada a creer que la vida era estática.

Es el mito donde ponemos el punto de referencia desde donde todo se creó

Este mito del pecado original nos cuenta que no debimos morder la manzana del conocimiento, que no debemos saber, ni plantearnos nada

Para mi danzar es un fuente de conocimiento, mensajes directos de mi estar en el mundo llegan claros en cada espiral danzada. Si se pierde algo en la primera vuelta, aparece la seguridad de que lo encontraré en la segunda, en la tercera o en la novena, todo está ahí en movimiento para mi, para ti. Es la conexión con mi propio conocimiento intuitivo y el saber que la vida es un proceso dinámico.

La danza evolutiva te lleva a un trance en el que se van eliminando capas egoicas de percepción y la mirada se limpia y amplia.  Es la certeza de saber que me moveré hasta del lugar en que el quiero quedarme. Es encontrar el camino de evolución, de creación de lo nuevo.

Todos los Jueves de 20:15 a 21:45 en Estudio 21. C/Sueca 72. Ruzafa (Valencia). Más info: clases regulares

Bienvenid@s a la Danza Evolutiva.

Beatriz Sánchez, Nimintlasotla